PESIMISMO Y OPTIMISMO EN EL DESARROLLO DE LA CIVILIZACIÓN
En su obra "Las bondades del pesimismo" el filósofo británico Roger Scruton sostiene que un cierto pesimismo es una virtud, porque nos ayuda a comprender los límites de la naturaleza humana y evita que caigamos en utopías peligrosas. Scruton no defiende el pesimismo como desesperanza o resignación. Lo que llama "pesimismo" es una actitud prudente que reconoce que: Los seres humanos somos imperfectos y propensos al egoísmo y al error. Las instituciones (la familia, la ley, las tradiciones, la religión) existen porque ayudan a contener esas debilidades. Los grandes proyectos políticos que prometen crear una sociedad perfecta suelen ignorar esos límites y terminan produciendo consecuencias desastrosas. El autor critica lo que llama la "falsa esperanza", es decir, la creencia de que basta con cambiar el sistema político o económico para eliminar el conflicto, la injusticia o el sufrimiento. Como ejemplos, analiza ideas presentes en el socialismo utópico, ciert...