MANUEL FRESCO, UN REFERENTE DEL CONSERVADORISMO BONAERENSE
Manuel Antonio Justo Pastor Fresco nació en el pueblo de Navarro el 3 de junio de 1888. Al igual que su padre fue médico. Se casó con Raquel, hija de una familia tradicional de la provincia de Buenos Aires que le ha dado nombre a una localidad ubicada a 14 km de Chascomús. Vivió en Avellaneda, pero más tarde se trasladó a Haedo donde se radicó definitivamente, siendo médico del Ferrocarril Oeste. En 1917 se integró al Partido Conservador. Entre 1919 y 1922 se desempeñó como legislador provincial, siendo dos veces presidente de su bloque legislativo. Fue un tenaz opositor del yrigoyenismo, por lo que éste tenía de plebeyo y demagógico. En agosto de 1930, cuando ya se hacía insostenible el segundo mandato del “peludo”, firmó el Manifiesto de los 44 denunciando el rumbo que había tomado el gobierno de un viejo y decadente Yrigoyen.
Desde su cargo de diputados participó activamente de un debate con el socialista Nicolás Repetto sobre la prohibición que el Poder Ejecutivo había decretado contra el uso de la bandera roja. Ya asoman en esos debates las primeras líneas de un nacionalismo que con el tiempo se iría afirmando. Argumentó en la ocasión:
“Disiento fundamentalmente con la creencia de que éste sea un país internacional, y pertenezco a un sector de la opinión pública que piensa en forma diametralmente opuesta y a un partido esencialmente nacionalista, y por esas razones le presto mi apoyo al mantenimiento del decreto dictado por el gobierno de la Nación.”
Su mayor obra, en lo que se refiere a la política, la realizó a partir de 1936 cuando asume el cargo de Gobernador de la Provincia de Buenos Aires para el que fuera elegido.
Un detalle que nos indica cuál fue la orientación que guió su acción de gobierno es el lema que acuñó: “Dios, Patria y Hogar”. Este ideal se vio reflejado en la política educativa.
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